Foto: Sada Digital / Pazo de Meirás
El Pazo de Meirás será testigo el próximo viernes, 8 de agosto, de la boda de Leticia Giménez-Arnau Martínez-Bordiu, hija de Merry Martínez-Bordiu y Jimmy Giménez-Arnau, nieta de Francisco Franco.
Una ceremonia no exenta de polémica, debido a la iniciativa de la Comisión por la Recuperación de la Memoria Histórica de la Coruña, que ha decidido tomar ese día como fecha para reinvindicar frente a la puerta principal de la finca la devolución de este pazo al patrimonio público.
Coincide el hecho con que esta semana la Consellería de Cultura ha comunicado al Concello de Sada el inicio de los trámites para nombrar Bien de Interés Cultural este pazo afincado en la parroquia sadense de Meirás y que fue residencia veraniega de Francisco Franco siendo hoy en día utilizado por la familia Franco para sus estancias en estas tierras.
Para algunos es fundamental esta actitud reinvindicativa de la Comisión por la Recuperación de la Memoria Histórica aunque en la villa se comenta que es de muy mal gusto aprovechar un acto privado de alguien que ni siquiera conocio a su bisabuelo para lograr cuotas de atención en los medios de comunicación.
La CRMH anuncia que este acto de protesta no será para boicotear la boda y que entregarán a todas la personas invitadas a la boda un folleto informativo sobre la historia del pazo,cuyo título es “O pazo de Meirás e o imposto revolucionario de 1938″ y representarán una comedia en las inmediaciones del mismo.
Así las cosas y con la intención según la CRMH de no cortar el tráfico ni impedir a los invitados al enlace la entrada al pazo, cabe esperar que el acto se desarrolle con normalidad aunque no exento de boato.
Archivado bajo: Pazo de Meirás, Plataforma Cidadá pola Memoria Histórica | Etiquetado: BIC, Bien de Interés Cultural, Comisión por la Recuperación de la Memoria Histórica, CRMH, familia Franco, Francisco Franco, Galicia, Jimmy Giménez Arnau, Leticia Giménez-Arnau Martínez-Bordiú, Meirás, Merry Martínez Bordiú, O pazo de Meirás e o imposto revolucionario de 1938, parroquia, patrimonio público, Pazo de Meirás, Sada


Dejadles que celebren quizás, la última boda de la familia Franco. Desde el punto de vista humano es hogar y motivo de recuerdos para todos ellos. Que
pase o no a ser parte del patrimonio nacional siempre
es posible, y ya.
Es importante demostrar que son, como somos todos, tan frágiles como cada uno de nosotros a nuestra gran realidad vital.
No pasa nada, hasta que se decida, que usen el lugar y allá cada uno con sus penas. Todos somos
efímeros, ellos también, aunque no lo parezca.
Roubaron os obxectos de arte que tambén eran patrimonio de todos denantes de incendialo. Cómpre esixir unha comisión de investigación para depurar responsabilidades polos crimes cometidos: a desaparición dos obxectos artísticos e históricos de colecións do estado e o arrogamento da propiedade. Con danos e prexuizos.
No creo que debiesen dejarles en paz. No son para nada como nosotros. Carecen de humildad alguna. Ni si quiera son capaces de agradecer que se les haya permitido vivir en el país y seguir teniendo posesiones. Para empezar deberían haberlos mandado al exilio. Así es. Soy dura, pero la vida es así. Vivieron durante mucho tiempo muy bien, gracias al enanito bigotudo que retraso en muchos sentidos a España. Hoy en día, siguen exigiendo sus derechos sobre el pazo. El pazo debería ser patrimonio de todos . No creo que tuviesen derecho ni a pisar un pie dentro. Que se busquen la vida. Su padre, abuelo, etc… asesinó y robó a aquellos que no pensaban como él. Pero a él no se le juzgó. Sus hijos no tendrán la culpa, no digo que la tengan, pero si disfrutan de todos los bienes robados a aquellos con distintos ideales. Al exilio.